Margarita van Zelle -ése era su nombre- se convirtió en una "diosa" del espectáculo en el París de principios del siglo XX con sus atrevidos números de baile, en los que se hacía pasar por oriental.

Pero su faceta más interesante llegó después, cuando su estrella como artista se apagó.

Mata Hari conservaba un gran poder de seducción que le permitió ser amante de hombres muy influyentes en la I Guerra Mundial.

Durante años trabajó como espía para varios países, hasta que fue descubierta y fusilada.

0 comentarios: