El guión de Catherine Ryan Hyde, llevado al cine en esta película, narra el desarrollo de un trabajo de colegio en el que Trevor (Haley Joel Osment), un adolescente residente en las afueras de Las Vegas, desarrolla un proyecto con el que al ayudar a una persona de alguna forma, ésta debía retribuirlo ayudando a tres personas más, estableciendo una secuencia de favores que harían la vida algo mejor.

Este proyecto lo realiza para su profesor de Estudios Sociales (Kevin Spacey), quien a lo largo de la trama adquiere protagonismo al establecer un vínculo afectivo con la madre de Trevor (Helen Hunt), una madre adicta al alcohol, que trabaja como mesera en un bar nocturno y agente de seguridad en un casino (tiene 2 empleos), que esporádicamente sufre violencia por parte del padre de Trevor (Jon Bon Jovi), un alcohólico que ha causado traumas a la frágil vida de Trevor.

Así, Trevor intentará, de acuerdo con su proyecto para el colegio, cambiar el mundo con esta cadena de retribución de favores que se expande por el territorio de los EE.UU., con consecuencias insospechadas.


Mirala aqui!


Marilyn Monroe (Los Ángeles, 1 de junio de 1926 – 5 de agosto de 1962), cuyo nombre de nacimiento fue Norma Jeane Mortenson y bautizada como Norma Jeane Baker, fue una actriz estadounidense. Considerada como uno de los Mitos más importantes del Séptimo Arte ha pasado a ser considerada como el máximo sex symbol del siglo XX y como el icono femenino de la Cultura Pop.

El magnetismo de Marilyn, unido a las circunstancias turbias de su vida y a su temprana muerte, la convirtieron en un mito, como James Dean, lo que acalló las objeciones que cuestionaban su calidad como actriz. Etiquetada en vida como ingenua o simple, y conocida por algunos rodajes conflictivos, Marilyn no fue agraciada con los premios Óscar y fue tras su muerte cuando su valía artística empezó a reivindicarse.

Por otro lado, sus relaciones con los hermanos Kennedy, bastante bien documentadas aunque no confesadas, han proyectado todo tipo de sospechas y leyendas sobre su muerte. El rostro de Marilyn se convirtió en verdadero ícono pop cuando Andy Warhol, poco después de su muerte, recuperó una fotografía suya (de la película Niagara) para pintar sucesivas Marilyns, símbolo del pop art. Ya a mediados de los 80, Madonna fue la primera de una larga lista de estrellas musicales, que se inspiraron en la imagen de Marilyn para retomar una estética seductora, de femme fatale de antaño.

Brian Hugh Warner, mejor conocido como Marilyn Manson, construye su nombre artístico con la combinacion del nombre de Monroe y el apellido del convicto Charles Manson.









Déjame entrar en tus sueños
Prepara un lugar
Abre las puertas del alma
Me vengo a quedar
Traigo el corazón desnudo
Déjame instalar mis besos en algún rincón
Puedes tomar los que quieras
No tengas temor
Si necesitas mis brazos
Cuando te falte calor
Tómalos y aprieta fuerte
Porque veremos
Polvo de estrellas duendes de amor
Universos de magia y pasión
Noches en vela enamorándonos
Gracias a ti luminosa
Estación del amor
Vienen a mí jubilosas
Sonrisas en flor
Se derraman de mi boca
Juegas, te ríes, me rozas
Mujer volantín
Caes, te meces, levantas y me haces feliz
Si necesito tus manos vuelo directo hacia ti
Una caricia y me salvo
Porque veremos
Polvo de estrellas fuentes de amor
Universos de magia y pasión
Lluvia de soles bañando nuestra ilusión
Polvo de estrellas
Fuego y calor
Arrebato, delirio y sudor
Noches en vela enamorándonos
Polvo de estrellas fuentes de amor
Fantasías de carne y fusión
Diosas y dioses
Corren pidiendo perdón
Polvo de estrellas, chispas de amor
Universos de magia y pasión
Noches en vela enamorándonos


Se necesitan: Un imán pequeño

Una fotografía chica del aludido

15 cm. de tela roja

Una fotografía chica tuya

Hilo rojo.

Se pone el imán entre la foto tuya y la de él, ambas dándose la cara, amarra con el hilo hasta que queden bien seguras, guarda debajo de tu almohada durante tres noches seguidas y antes de dormirte, concéntrate en lo que quieres que se realice con él. La cuarta noche pones las fotografías con el imán dentro de una bolsita de tela roja; la que llevarás contigo a todas partes hasta que el galán caiga redondito.


La Teoría triangular del Amor del psicólogo estadounidense Robert Sternberg caracteriza el amor en una relación interpersonal según tres componentes diferentes: Intimidad, Pasión y Compromiso:

  1. La intimidad, entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.
  2. La pasión, como estado de intenso deseo de unión con el otro, como expresión de deseos y necesidades.
  3. La decisión o compromiso, la decisión de amar a otra persona y el compromiso por mantener ese amor.

Las diferentes etapas o tipos de amor pueden ser explicados con diferentes combinaciones de estos elementos. De acuerdo al autor, una relación basada en un solo elemento es menos probable que se mantenga que una basada en dos o en los tres.

Las Siete Formas del Amor

1.- Cariño: En este caso, no debe tomarse en un sentido trivial. Este es el cariño íntimo que caracteriza las verdaderas amistades, en donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no pasión física ni compromiso a largo plazo.

2.- Encaprichamiento: Es lo que comúnmente se siente como “Amor a primera vista”, pero sin intimidad ni compromiso, este amor puede desaparecer en cualquier momento.

3.- Amor Vacío: A veces, un amor más fuerte se deteriora en un amor vacío, donde hay compromiso, pero la pasión y la intimidad han muerto. En las culturas donde existen los matrimonios arreglados, las relaciones suelen comenzar con un amor vacío.

4.- Amor Romántico: Las parejas románticas están unidas emocionalmente (como en el cariño) y físicamente, mediante la pasión.

5.- Amor Sociable: Es frecuentemente encontrado en matrimonios en que la pasión se ha ido, pero hay un gran cariño y compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que compartes tu vida, pero sin deseo sexual ni físico. Es más fuerte que el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso. El amor que se encuentra en la familia es una forma de Amor Sociable, así como en profundos amigos, que pasan mucho tiempo juntos en una relación sin deseo sexual.

6.- Amor Fatuo: Se da en relaciones en que el compromiso es motivado en su mayoría por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad.

7.- Amor Consumado: Es la forma completa del amor. Representa la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan. Sin embargo, Sternberg señala que mantener un amor consumado puede ser aún más difícil que llegar a él. Enfatiza la importancia de traducir los componentes del amor en acciones. “Sin expresión”, advierte, “Hasta el amor más grande puede morir”. El amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, se puede convertir en un amor sociable.


Fuente: Wikipedia


Los ojos andan de día en día
Las princesas posan de rama en rama
Como la sangre de los enanos
Que cae igual que todas sobre las hojas
Cuando llega su hora de noche en noche.

Las hojas muertas quieren hablar
Son gemelas de voz dolorida
Son la sangre de las princesas
Y los ojos de rama en rama
Que caen igual que los astros viejos
Con las alas rotas como corbatas

La sangre cae de rama en rama
De ojo en ojo y de voz en voz
La sangre cae como corbatas
No puede huir saltando como los enanos
Cuando las princesas pasan
Hacia sus astros doloridos.

Como las alas de las hojas
Como los ojos de las olas
Como las hojas de los ojos
Como las olas de las alas.

Elizabeth es una doctora trabajólica que tiene un accidente automovilístico. Luego se aparece en el departamento que solía habitar, ahora ocupado por David, un solterón que primero se espanta y luego empieza a dejarse enamorar por esta extraña que atraviesa paredes y que sólo él puede ver.
Pero ¿está Elizabeth muerta? ¿O David se ha conectado con una especie de dimensión paralela? Comedia romántica sobrenatural (como lo fueran Ghost y Quisiera Ser Grande), dirigida por Mark Waters (Chicas Pesadas).


Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor.

Equivale al Eros de la mitología griega, y a Kāmadeva en la mitología hindú.

Su nombre latino significa «el deseo». Es hijo de Venus y de Marte.

Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño alado (parecido a un ángel).

Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.








El vino es mejor en tu boca
te amo es más tierno en tu voz
la noche en tu cuerpo es más corta
me estoy enfermando de amor

Quisiera caminar tu pelo
quisiera hacer noche en tu piel
pensar que fue todo un sueño
después descubrirte otra vez

Ya amarte como yo lo haría
como un hombre a una mujer
tenerte como cosa mía
y no podermelo creer
tan mía, mía, mía, mía
que eres parte de mi piel
conocerte fue suerte
amarte es un placer
mujer

Quisiera beber de tu pecho
la miel del amanecer
mis dedos buscando senderos
llegar al final de tu ser

Bailar el vals de las olas
cuerpo a cuerpo tú y yo
fundirme contigo en la sombra
y hacerte un poema de amor

Y amarte como yo lo haría
como un hombre a una mujer
tenerte como cosa mía
y no podérmelo creer
tan mía, mía, mía, mía

que eres parte de mi piel
conocerte fue mi suerte
amarte es un placer
mujer

Escuchala aqui!


Ingredientes:
* duraznos en almíbar
* crema de leche
* azúcar impalpable
* gelatina sin sabor un sobrecito

Elaboración:
En un bowl se bate la crema con el azúcar hasta lograr el punto chantilly, agregándole inmediatamente los duraznos picados pequeños.
En una taza mezclar la gelatina sin sabor con agua y calentar hasta que desaparezcan los grumos y quede líquida, incorporarla a la preparación anterior.
Mezclar cuando la gelatina esté tibia para que se una a la mezcla. Llevar a la heladera hasta que quede firme, decorar con frutillas u otro tipo de fruta fresca.



Imagen de pareja: afirman que nuestro aparato psíquico tiene guardada la imagen de la pareja que buscamos y que ésta despierta como una alarma cuando nos topamos con la persona que encaja con estos rasgos.
Correspondencia: buscamos a una persona de parecidos rasgos físicos, sociales, culturales, intelectuales, etc. con nuestra propia familia imaginaria...

Espejo: nos enamoramos de quien anhelamos ser o bien de lo que tiene el otro, es decir, nos sirven de espejo y por eso nos enamoramos.
Perpetuar la especie: la defienden algunos biólogos afirmando que buscamos a la pareja adecuada para perpetuar la especie y esto se hace después de una evaluación por "instinto" y buscamos a la mejor persona con la cual nuestros genes se mezclen de la mejor manera. Esta hipótesis tiene en cuenta la realidad animal de la persona humana, que, aunque sea sólo la parte corporal, es real. A pesar de ello, esta teoría excluye a los homosexuales y bisexuales, así como a las personas que no desean tener hijos. Estos tres grupos no podrían enamorarse de ser esto cierto.

Creación de gustos: Es cuando la persona durante la infancia empieza a cuadrar sus gustos y, conforme va creciendo, los va haciendo más sólidos. Entonces, encontramos a una persona que se asemeja a lo que se creó desde esa infancia, como por ejemplo: el color del cabello; si un niño ve a algúna niña y le gusta, y esa niña tiene un cabello de color rojo, ese color de cabello va a buscar, siempre y cuando esa persona le haya causado el impacto suficiente para crear un gusto de ese momento y desde ahí va a buscar ese estilo de cosa que le impactó. Ya cuando vamos creciendo, todas esas pequeñas cosas van armando un rompecabezas y llegamos a un punto donde ya sabemos cómo buscamos a una persona. Así pues, nos enamoraremos de la persona que más se asemeje a ese rompecabezas que nosotros tenemos de la persona que buscamos.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.